Ir al contenido principal

Alicia en otro país lleno de berenjenales

Esto del paro en España está poniendo neurótico, ansioso y delirante a casi todo el mundo. Nunca imaginé que venir de tan lejos a ejercer mi profesión iba a resultar una experiencia insólita. Insólita, porque si allá no hay trabajo, aquí parece que menos aún.
Menos por el miedo de empresarios, menos por la condición de extranjera, menos por el sentimiento interno de valía que no permite aceptar cualquier empleo a tres meses de teleoperadora. Para eso mejor me quedo quieta y bendigo lo que tengo. Pero, qué tengo. Vamos a ver: en términos básicos sólo el pan de cada día, porque ninguna garantía, ninguna aportación seria al bienestar del futuro, ningún estímulo al intelecto, pero tengo mucho más que muchos otros.

Con eso, con esa última frase, el cerebro empieza a agradecer en un ejercicio humilde de indignidad. Vaya vaivenes los del cerebro. Tal como el Príncipe de Asturias calificó el Paro: como una situación que golpea la dignidad, empiezo a ver lo que hay visible en las ofertas laborales. Porque por todos es sabido que hay muchos puestos que no son visibles porque tienen otros mecanismos de reclutamiento… los profesionales referidos por… es normal y entendible.

¿Y qué ofrecen? Pues un trabajo para un jovencito que cobre poco, sepa mucho y haga las funciones de varios tipos de profesionales diferentes, mejor si tiene experiencia, por supuesto a través de empresas temporales de trabajo, con contratos por obra y servicio en los que se cotiza la base menor posible a la seguridad social, en los que no te retienen ni el IRPF, con lo que te sometes a pagar un dineral en hacienda, cuando toca; en fin… qué más puedo decir… Pues que soy tenaz y romántica y seguiré atenta, aunque me salgan moretones de ver que toda oferta es en el ámbito y desde la perspectiva comercial. ¿Y dónde quedan las otras sabidurías?

Con toda esta situación, hasta el presidente, que me parecía atinado y serio, empieza a parecerme un títere más que no sabe qué responder que suene coherente, porque lo que responde no es consecuente con la realidad. La gente le pide empleo y como no sabe cómo sacárselos de la manga, ni brujo que fuera, dice que vamos por buen camino y que saldremos pronto del atolladero. Cosa que no le creen los más escépticos ni los más optimistas. Hmm, ¿me habré metido en un berenjenal sin necesidad??

Comentarios

  1. espero que sigas en este berenjenal, más que nada por la compañía y el bien que haces al resto de berenjenas propias y llegadas, entre las que me cuento.

    un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Comunicación y liderazgo: la fuerza de la ola.

A veces parecemos perdidos surfeando en la misma gran ola que presiona la vida en colectivo, la fuerza potente de la sociedad en la que vivimos. Siempre lo más cómodo es cabalgar en esa ola tranquilitos, al compás de los que van al lado… Que no sea que por moverme un poco me salga de la ola y termine revolcada, asfixiada y maltrecha entre la espuma.  Por eso no nos damos cuenta de que esa revolcada tiene su punto importante: el de la adrenalina y el de la conciencia. Esa revolcada te pone en situación, te hace tomar conciencia de tu propia vida, te exige vivir el despiste, sentir el vértigo, aceptar el desajuste, y buscar la tabla en la que surfeábamos, buscar esa plataforma que nos exige revisar nuestras destrezas individuales. Cuando hablamos de comunicación y liderazgo solemos pensar siempre en el liderazgo   como aptitud exclusiva de unos que vienen predestinados en medio de esa “ola”, y que si no fuese por ella serían tan comunes y llanos como cualquiera. Alg...

Aayy!!!

Trocito de aire, luz del silencio, sonido del alma Qué sería de mí sin eso Oh callada exultación que se resiste a ser Impulso sutil, ráfaga vivaz Que difícil entender las voces de atrás, ¿qué querrán decir? Por que será que es así ¿Será verdad que he de cambiar? A propósito de esta experiencia que me ha dejado anonadada Lo cierto que es que parece que tampoco tenía nada que decir Que no hacía falta modular Que sólo se necesita nariz para respirar Que el lenguaje me puede brotar De muchas otras formas sin tener que esperar Pero esperé Esperaré Llevo esperando tanto que ya no sé ni qué vendrá, si he de pensar o no Si he de actuar y cómo Si he de sentir solamente y darle cabida al velo mustio que se empeña en doblegar mi más visible espíritu. Mi sonar.

La RS empieza por mí. Y por ti.

Apropósito de la XXIX jornada Corresponsables de ayer, he firmado el manifiesto. http://www.fundacioncorresponsables.org/manifiesto.html Interesante, todo. Lo más, el hecho de encontrar la vinculación personal a una causa, através del manifiesto. Valga aclarar que existe desde antes de las jornadas... Esto de la responsabilidad social empieza por cada uno. Es una postura ante la vida, es un bien común. Aunque, si hubiese que destacar algo de la jornada, que en general no tuvo desperdicio, diría que la aportación de Lidia del Pozo, Directora de acción social del BBVA, porque está claro que hay que contar bien la aportación y valor social de la actividad de mí empresa, para que todos entendamos de qué va y de qué no va la RSE. Se habló de trasparencia, de ética, del problema de credibilidad que sufren las compañías... Pero también de esperanza, de ilusión y complicidad entre colectivos sensibilizados. De avances a nivel europeo y buena voluntad del gobierno nacional. Según ...